Capítulo 15 LA FASCINACIÓN INEXPLICABLE

La cara de Matteo parecía una maldita mierda: los pómulos inflados, la piel roja y brillante, los párpados y los labios tan gruesos que parecía que alguien lo había golpeado durante horas. Unas manchas rojizas le trepaban por el cuello. Parecía que una abeja del tamaño de un caballo se había ensa...

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