Capítulo 17 HUYENDO DEL AMO

—Déjame ir —dijo Elara con un hilo de voz. La piel de su mejilla empezaba a enrojecerse y eso hacía que el corazón de Matteo se encogiera. 

—Sabes que no puedo. 

Realmente no podía. Eran las reglas de la asociación. Si le daba la libertad a un esclavo comprado, él perdía sus privilegios como asoci...

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