Capítulo 54 UN REFUGIO EN LA TORMENTA BORRADOR

—Su hermano está bien, señorita Blackwood.

Elara dejó escapar el aire que había estado conteniendo. Se llevó una mano al pecho, intentando calmar los latidos de su corazón.

—Gracias a Dios… —murmuró, cerrando los ojos un instante—. ¿Dónde está? ¿Por qué lo sacaron de aquí?

—Sin embargo, podría no ...

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