Capítulo 146

—Me ama… —susurró Edward en la oficina silenciosa, las palabras convertidas en un susurro áspero.

El teléfono siguió pegado a su oreja mucho después de que la línea quedara muerta; los dedos le temblaban con tanta violencia que el aparato estuvo a punto de resbalársele. Su pecho subía y bajaba en s...

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