Capítulo 154

La sangre de Myla se le heló y, por un momento, su cuerpo se negó a moverse aunque su mente le gritaba que corriera o que gritara. Que hiciera algo, pero durante una fracción de segundo el pánico auténtico le arañó la garganta. En su mente destellaron imágenes de todo aquello sobre lo que los hombre...

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