Capítulo 244

—¿Inocente? —repitió Kessler, como si no pudiera creer lo que oía.

—Sí —dijo Hayden, con la voz firme.

—¡Debes estar loco! ¡Yo estuve ahí! —rugió, lleno de ira—. ¡Sobreviví a eso! ¡Sé quién dio la orden!

—¡No, no lo sabes! —le devolvió Hayden el grito, con una convicción absoluta e inquebrantable...

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