72

—¿No vas a casa?

—No, no esta noche. De todas formas, no tengo casa.

—¿Por qué? ¿Discutieron ustedes dos?

—¿Xenon y yo? ¡Cómo me atrevería a discutir con él! —Miya hizo un puchero.

—Ja. Pobrecita. Puedo darte refugio esta noche si no te importa.

Miya se sorprendió por la oferta y negó con la cabeza....

Inicia sesión y continúa leyendo