88

Miya observaba con los ojos bien abiertos. Nunca había pensado que el misterioso dueño del Turn On Bar fuera alguien tan atractivo.

—Somos un bar decente, no un club de mafiosos. ¿Por qué tendría a alguien para golpear a nuestros clientes? Bueno, tengo que decir, tu amigo es algo. Aguanta bien los ...

Inicia sesión y continúa leyendo