Vamos a fingir

—¿Jo? ¿Estás bien, cariño? —preguntó Rupaul unos minutos después.

Estábamos ambos en el bar del hotel, mirando furtivamente por si aparecían los paparazzi de los que acabábamos de escapar.

—No —respondí sin rodeos. No tenía sentido mentirle a RuPaul. Era uno de mis amigos más cercanos y confidente...

Inicia sesión y continúa leyendo