Capítulo 138

El campo de batalla estaba lleno del olor a hierro. Algunas áreas habían sido bombardeadas tan intensamente que el humo se elevaba del suelo. Los cuerpos se amontonaban, ya no gritaban ni se movían.

No sabía qué me pasaba antes—no podía recordar exactamente qué había sucedido en solo unas horas, pe...

Inicia sesión y continúa leyendo