Capítulo 157

Kathleen

Ya habían pasado dos días desde que cometí esos errores tontos—emborracharme y ofrecer mi virginidad a un extraño cuyo rostro ni siquiera pude ver ni conozco. Todo lo que podía recordar era su toque que aún persiste por todo mi cuerpo y su voz que susurra suavemente en mis oídos—¡ahh, bast...

Inicia sesión y continúa leyendo