Capítulo 39

La primera cosa que vi cuando abrí los ojos fue a él.

Nada menos que Lucien.

Estaba sentado justo al lado de mi cama, con los codos apoyados en las rodillas, la cabeza ligeramente inclinada hacia mí como si me hubiera estado estudiando durante horas. La tenue luz de la lámpara de la mesita de noche ...

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