Capítulo trescientos treinta

TIMMONS

—El hermano de Rose llegará en los próximos veinte minutos y tú apenas acabas de llegar —bromea Rainier, mirándome con su provocadora mirada negra—. ¿Nopodías esperar para mojar la brocha, o qué?

Ni siquiera le respondo, levantando mi mano derecha y mostrándole el dedo mientras mi mira...

Inicia sesión y continúa leyendo