Capítulo cuatrocientos setenta y nueve

KODA

Al verla arreglar con cuidado el cuaderno de dibujo en su mochila, recuerdo otro momento. Aquel en el que estaba completamente sola en el bosque y había quemado la mayoría de sus cosas hasta convertirlas en cenizas solo para mantenerse caliente. En ese instante me doy cuenta de que nunca l...

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