Capítulo quinientos setenta y uno

—Me estoy volviendo loco sentado aquí con este tesoro entre mis brazos. Necesito quitármela de encima. Necesito soltarla y moverla al otro lado

. Lejos, muy lejos del órgano palpitante que intenta atravesar mi cremallera solo para calentarse contra la espalda de esta belleza.

Es una cosita ardiente...

Inicia sesión y continúa leyendo