Capítulo seiscientos

—Rudy... —repito casi en un susurro que me quedo medio preguntándome si lo dije en absoluto.

Los ojos de Wrench (o mejor dicho, Rudy) se abren de par en par mientras levanta su atención de mis pies a mi boca, y él pausa en sus ministraciones para morderse y saborear su labio inferior de una maner...

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