Capítulo seiscientos veintiocho

SANDY

Atrapada en el asiento trasero del Camaro, con el frío metal de un arma contra la sien, mi mente se aferra a una sola cosa: ¿a dónde fue Rudy? Necesito saber si se dio cuenta de que estos hombres acaban de secuestrarme.

¿Son Diablos? ¿Son los hombres de Rudy? Probablemente. Tienen que ...

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