Capítulo 116 116

Luisa llegó a su auto, abrió la puerta y se dejó caer en el asiento del conductor. Cerró los ojos y respiró profundo. Las lágrimas amenazaron con salir, pero se las aguantó con valentía; no iba a permitir que se le corriera el maquillaje. En cambio, descargó toda la ansiedad golpeando el volante una...

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