Capítulo 119 119

*Lucifero no se movía. Sus pies parecían clavados al suelo de madera y sus ojos fijos en la mano del desconocido que seguía rodeando la cintura de Luisa como si le perteneciera. El aire en la suite se había vuelto tenso, cargado de algo que olía a peligro. Luisa sintió un escalofrío subirle por la e...

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