Capítulo 12 12

—No puedes ser mi reina—, Alexander lo dice con firmeza y le da la espalda a Eva, quien quedó helada ante sus palabras. Pensó que con el tiempo él la iba a aceptar en su vida.

—¿Qué…? ¿Por qué no? Soy perfecta para ello.

—Lo mejor es que te vayas, Eva, y de una vez te digo: no me agrada la mentali...

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