Capítulo 146 146

—Que se entere —respondió Luisa, recuperando un poco de su compostura—. Si él no es capaz de ponerle límites a su novia, los pondré yo. No voy a dejar que nadie me pisotee en mi propio hogar.

Mientras tanto, en la entrada de la mansión, Lucifero acababa de llegar. No sabía nada de la escena en el j...

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