Capítulo 147 147

Alexander Di Napoli no había probado bocado ni pegado el ojo desde que recibieron la ubicación exacta del lugar. Sentado frente a Leonardo, sus manos no dejaban de limpiar, por quinta vez, el cañón de su arma. La mirada que cargaba era la de un hombre que ya no tenía nada que perder y todo por recup...

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