Capítulo 155 155

Alexander sintió un dolor punzante en su pecho,  como si le atravesaran un cuchillo al corazón al ver que los ojos de Velázquez se cerraban definitivamente. El temor, ese sentimiento que él casi no conocía, lo invadió por completo. No podía ser cierto. No podía terminar así.

—¡Velázquez! ¡Mírame! ¡...

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