Capítulo 158 158

—¿Cómo está mi hermano? —preguntó Leonardo. Su voz sonó demandante, cargada de esa autoridad que solía dar para que obedecieran, pero su mirada no mentía: la preocupación era demasiada, era algo que delataba su debilidad. 

El enfermero asintió, soltando un suspiro de puro cansancio. El personal del...

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