Capítulo 234 234

—Esta vez... yo llevaré el mando, Di Napoli —susurra con una sensualidad descarada que me provoca más.

Le permito este atrevimiento, intrigado por el fuego que brilla en sus ojos. La veo tocarse sus propios pechos por encima del top de cuero negro, arqueando la espalda mientras se muerde el labio i...

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