Capítulo 25 El pasado de él

La ruda luz blanca de las diez de la mañana se instaló en la estancia principal de la cabaña, disolviendo los últimos vapores de la lujuria frenética que los había dejado extenuados sobre el sofá de cuero. El ordenador portátil, con el mensaje del volcado de datos parpadeando en un bucle silencioso ...

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