Capítulo 31 Punto de quiebre

El motor apagado del todoterreno ya no emitía vibraciones, y el vapor del radiador roto se había disipado por completo en el aire gélido de la arboleda. Dentro del habitáculo, la atmósfera seguía saturada por el olor denso a sangre, antiséptico y el rastro espeso del sexo explícito que los había con...

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