Capítulo 42 La espera

El segundero del reloj de pared de la sala de estar avanzaba con una fijeza gélida y regular, una cadencia matemática que a Daniela Vega le recordaba los peores días en el búnker de la montaña. Eran las diez de la noche de un martes de mayo. Habían pasado cuatro semanas desde la audiencia en el terc...

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