Las lágrimas del hijo

Hades dio un fuerte jadeo. Esa pelea se había vuelto intensa. Tal vez no lo suficiente para cumplir con sus expectativas, pero sí lo suficiente para dejarlo sin aliento. El alfa de la manada gris no era débil a pesar de su apariencia; estaba muy bien entrenado y su fuerza no debía subestimarse. Eso ...

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