Un sencillo cuento de cachorros

Hades dejó el documento sobre la mesa, pasando su mano inútilmente para apartar los mechones de cabello ondulado que caían sobre su rostro. Se pellizcó el puente de la nariz y Leoxi, sentado frente a él, lo miró preocupado.

—¿Por qué no vas a descansar? Pareces agotado—

El alfa negó con la cabeza ...

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