Ser amable no va con todo

—Tengo que admitir que eres más dura que una piedra— Hades caminaba lentamente, con las manos en los bolsillos de sus pantalones, a unos metros delante de la loba.

Nebraska había insistido en caminar sola. Le había dicho, soltando sus brazos, que si seguían ayudándola en todo, no podría levantarse ...

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