Un pequeño y estupendo favor

Olor a sándalo, miel y algo más. La mezcla excesivamente dulce embotaba la conciencia de Nebraska, que luchaba por despertarse o salir de la inconsciencia.

—¿Cuánto tiempo piensas seguir durmiendo? —La voz grave del alfa, que no se sentía muy bien, la hizo poner los pies en el suelo y abrir los ojo...

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