No eres hermosa

Nebraska se movió pesadamente entre las sábanas reconociendo dos cosas. Primero, no era su cama, o al menos no la de la habitación que le habían asignado. Segundo, que la misma cama tenía el aroma de Hades impregnado por todas partes y que ahora se filtraba a través de su piel.

Con dificultad abrió...

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