Sé feliz a su lado

Nebraska jadeó contra la almohada mientras su cuerpo se estremecía y explotaba en un orgasmo, donde solo podía mantenerse en su lugar gracias a las manos de Hades enterradas en sus caderas. Podía jurar que sus uñas se clavaban en su piel sensible.

Escuchó a su esposo gruñir sobre ella y supo que ha...

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