Todo era para ti

Cuando una madre tenía cachorros, sin importar cómo fueran o se comportaran, seguían siendo parte de su sangre. El vínculo era demasiado fuerte y si se rompía, podía volverlos locos a cualquiera de ellos.

O eso era lo que Nebraska creía.

Respiraba con dificultad. Sus manos se abrían y cerraban. Po...

Inicia sesión y continúa leyendo