Capítulo 40: Atado a muchos alfas

La perspectiva de Dana

El silencio en mi dormitorio estaba cargado de tensión. El aire estaba tan quieto que podía escuchar los latidos de mi corazón.

Entonces, un golpe rompió el silencio.

Me quedé paralizada, el corazón latiendo con fuerza.

Por un segundo, pensé que era Valor. Que de alguna ma...

Inicia sesión y continúa leyendo