La sorpresa

He tomado un tiempo a solas para averiguar todo lo que ha sucedido últimamente en mi vida. ¿Cuáles son mis sentimientos? ¿Qué significan para estas dos mujeres hermosas en mi vida? ¿Cómo pude enamorarme de mi enemiga? ¿Cómo pude enamorarme de un ser común? He encontrado todas las respuestas a mis preguntas.

Lo principal que todos saben es que me encanta follar y nunca habrá un ser en mi vida que me impida hacer lo que amo. Así que he decidido enfrentar a María y pedirle que me acepte tal como soy o que se vaya.

Entro en la habitación de María y la encuentro follando a Arturo. Al verme, no se detiene. Lo folla más fuerte con el arnés que llevaba puesto. Arturo quería detenerse, pero le dije que no era necesario y que estaba disfrutando verlos a ambos. Me siento en una silla y les pido que continúen. María parece sorprendida pero sigue adelante. Le digo que le dé una nalgada y lo penetre más y más fuerte. A Arturo le encanta tanto sentir una polla en su culo que se corre de inmediato, haciendo grandes ruidos de placer.

María se vuelve hacia mí y, para mi gran sorpresa, no lleva un arnés, tiene una polla enorme.

—¿Qué demonios está pasando? ¿Dónde escondiste eso todo este tiempo?

—Oh, cariño, pensaste que solo soy una mujer común y corriente. Pues no lo soy, ¡soy una maldita bruja futanari!

Nadie ha logrado sorprenderme de esta manera, pero María lo hizo, si es que ese es su verdadero nombre. Empieza a contarme toda su historia y que me ha ocultado la verdad porque se ha enamorado de mí, pero que nunca podría aceptarme tal como soy, follando a quien me plazca.

Supongo que la decisión está tomada entonces, aunque al ver esa enorme polla real suya necesito tenerla, así que le susurro al oído que quiero un último polvo con ella como despedida. Con lágrimas en los ojos, acepta, lágrimas que pronto se convierten en una sonrisa. Me arranca la ropa, me lanza al sofá y mete toda su polla en mi culo y empieza a darme duro, puedo sentir su polla profundamente dentro de mi cuerpo, pero claro que sí, me encanta. Le digo que no se detenga y que ponga todo su dolor en mí. Ella lo hace y me folla tan fuerte y luego se corre por todo mi culo.

Nos limpiamos y nos vestimos. Le doy un suave beso de despedida y regreso a mi castillo.

Allí encuentro a Maléfica con un montón de bolsas. Le pregunto qué está pasando y me responde que este niño tendrá a ambos padres y que estoy obligado a criarlo. Le digo que no necesito estar obligado y que, por supuesto, seré un padre para mi hijo, pero que también quiero intentar tener una relación con ella, para ver a dónde nos llevará. Si es amor o solo amor por follar juntos.

Maléfica acepta y está de acuerdo.

Bueno, tenemos un largo viaje por delante, ¡veamos a dónde nos llevará!

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