Capítulo 248 Envenenamiento

Ya fuera por su amor o por la crianza de Lucas, George sentía que debía llevar a Isabella a casa.

George se volvió hacia Emma, sus ojos llenos de profunda afecto. —Isabella, ¿puedes darle a Lucas un hogar cálido y una infancia feliz?

Emma no dijo nada. Solo abrazó a Lucas y a George.

Los dos homb...

Inicia sesión y continúa leyendo