Capítulo 318: Engaño

El chirrido de las llantas contra el pavimento desgarró la noche. Emma apretó el volante con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos, reflejo de sus nervios destrozados. En el retrovisor vio el rostro pálido de George, su camisa teñida de rojo bajo la luz de la luna.

No se había dado c...

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