Capítulo 368: Doble personalidad.

—No, no es así —George le tomó la mano, con los ojos fijos en los de ella—. Emma, siempre has sido tú. Fui un idiota por no darme cuenta antes y hacerte daño. Te lo prometo, no dejaré que vuelvas a salir herida.

Las lágrimas corrían por el rostro de Emma, pero una sonrisa se abrió paso. Asintió, co...

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