Capítulo 382: Charles

El pasillo del hospital apestaba a desinfectante. La luz roja sobre la puerta de urgencias se apagó, y el doctor salió, bajándose el cubrebocas.

—La herida se ve fea, pero no es profunda. No alcanzó ningún órgano vital. Ya la limpiamos y la suturamos. Solo necesita tiempo para sanar.

Una oleada de...

Inicia sesión y continúa leyendo