Capítulo 420: Indecencia

Sosteniendo a su amante entre los brazos, George sintió una abrumadora sensación de paz.

Su respiración se fue haciendo más profunda, pero no aflojó el abrazo, como si temiera que ella pudiera escaparse. Emma abrió los ojos en silencio, con una mezcla de emociones destellando en su mirada. Se desli...

Inicia sesión y continúa leyendo