Capítulo 442 Visitando la prisión

Anna bajó deliberadamente la voz, con los ojos enrojecidos por un halo tenue que le daba un aire frágil y lastimoso. Era un gesto calculado, y funcionó de maravilla con Joseph.

—Te ayudaré, te lo prometo —la voz de Joseph temblaba de emoción—. Haré lo que sea necesario para que Emma te vea. ¡Aunque...

Inicia sesión y continúa leyendo