Capítulo 446: Carta de despedida

Anna no perdió las ganas de vivir. De hecho, una chispa de triunfo le encendió la mirada. Cuando la figura de George desapareció por el pasillo, empezó a tramar en silencio.

—¡Eh, oficial! —llamó Anna en voz baja. El guardia dejó los papeles y se volvió, ligeramente receloso.

—¿Qué necesita?

—Nec...

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