Capítulo 538 Retaguardia

La camisa blanca de George estaba empapada en la sangre de Emma; el líquido tibio se filtraba entre sus dedos y goteaba al suelo. No podía ver, pero el denso olor a sangre en el aire hacía que cada músculo de su cuerpo se pusiera tenso.

—¡Señor Russell, cuidado! —gritó de pronto Ulysses.

Un destel...

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