Capítulo 580: Acompañar en la cama

George apretó el agarre.

—Vine a ver a la madre de mis hijos. El que debería irse eres tú.

Sus miradas se cruzaron en un duelo feroz, ninguno dispuesto a ceder. Los recipientes de comida para llevar que sostenían temblaron ligeramente, como si pudieran caerse en cualquier momento.

—¡Ya basta! —Em...

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