Capítulo 676: Doctor famoso

A pesar de haber tomado el medicamento, el rostro de Emma estaba más pálido que las sábanas. Los calambres en la parte baja del vientre se sentían como incontables agujas clavándose en ella, y el sudor frío le empapaba el pijama. Hasta la respiración le temblaba.

—Emma, resiste. Ya viene el medicam...

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