Capítulo 118

Elara

Desperté en la cama de Julian con el cuerpo gritándome en una docena de idiomas distintos, ninguno amable.

Me dolía cada músculo. Tenía las piernas tan adoloridas que caminar hasta el baño era un ejercicio de muecas controladas. Había marcas en mis caderas donde sus dedos se habían clavado; ...

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