Capítulo 12

Elara

La oscuridad se suponía que no debía sentirse tan pesada.

Me incorporé de golpe a las 2:17 a. m., con el corazón golpeando contra mis costillas como si intentara escapar. La habitación estaba demasiado silenciosa—ese silencio particular de la Mansión Blackwood por la noche, donde hasta las p...

Inicia sesión y continúa leyendo