Capítulo 123

Elara

—Elara…

Dejó su vaso sobre la mesa y se levantó de la silla, dando un paso hacia mí.

—Porque desde donde estoy yo —seguí, alzando la voz a pesar de mis esfuerzos por controlarla—, parece que estás haciendo un muy buen trabajo dejándome ir. Felicidades, por cierto. ¿Cuándo es la boda? ¿Lo an...

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